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XXIV Domingo Ordinario 12 de Septiembre del 2010 Queridos hermanos en Cristo Jesús el domingo pasado Jesús les dice a los que lo siguen: “Si alguno quiere seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, mas aun así mismo no puede ser mi discípulo”. Estas palabras son muy duras, son muy radicales. Esto no quiere decir que hay que odiar a los padres o hermanos; sino lo que quiere decir, que el primer lugar es para Dios; y el segundo lugar es para las cosas que tú quieres. Recuerda una cosa, Dios es celoso, el quiere el primer lugar. Piénsalo…
Primera Lectura Éxodo 32,7-11.13-14. En la primera lectura del Éxodo se nos dice que mientras Moisés esta en lo alto de la montaña recibiendo las prescripciones de la Alianza, Dios le habla y le dice: “Baja del monte porque tu pueblo se ha pervertido” . Aquí Dios no dice que es su pueblo, sino le dice a Moisés: “Tu pueblo el que sacaste de Egipto”. O sea que Dios se aleja del pueblo porque se han hecho un becerro de metal y han dicho que no es su Dios; por eso cuando Dios contempla al pueblo se da cuenta que son de cabeza dura o sea que no entienden razones. Cuando Moisés contemplaba a Dios, trata de interceder por su pueblo diciéndole: “Este pueblo que tu sacaste de Egipto”. O sea que Moisés le regresa el pueblo a Dios, ya que Dios le había dicho a moisés Tu pueblo el que sacaste de Egipto. Como que se están echando la bolita el uno a otro.. El pueblo ciertamente No ha sido fiel y por aquella intercesión de Moisés el Señor perdono a su pueblo a pesar de que se habían hecho un ídolo y habían abandonado a Dios. En nuestros tiempos cuales son los ídolos que nos apartan de Dios? Por ejemplo: El confort, el dinero, el sexo, las pasiones, algún tipo de amistades, la droga, la vanidad, los horóscopos, los amuletos, las supersticiones, las hechicerías. Si tú andas metido en alguna de estas cosas, mas te vale que te apartes de ello, No sea que cuando quieras hacerlo sea demasiado tarde. ¡Piénsalo…..! Segunda Lectura 1 Timoteo 1,12-17. En la segunda lectura de San Pablo a Timoteo. San Pablo le escribe a Timoteo para instruirlo ya que le había encargado la Iglesia de Éfeso y quiere fortalecerlo a través de un testimonio personal; por eso le dice: “Doy gracias a Nuestro Señor Jesucristo por haberme llamado, porque antes fui blasfemo y perseguí a la Iglesia, pero si perseguí a la Iglesia fue por ignorancia hasta que llego el día que la gracia de Dios se derramo sobre mi”. En esa Carta San Pablo reconoce haber sido blasfemo y perseguidor de la Iglesia de Cristo. Y habla de cómo el Señor a pesar de todo eso; le había tenido confianza para ponerlo a su servicio. San Pablo le asegura a Timoteo que “Cristo Jesús vino a este mundo a salvar a los pecadores”. Recordemos eso nosotros: El propósito de la venida de Cristo al mundo fue para buscar y salvar a los pecadores. Como hizo con Pablo, quien, en palabras de su Carta, se confiesa el más grande pecador. Si Dios ha tenido misericordia para con él, que es el primero de los pecadores, también la tendrá para ti y para mí. Notemos una cosa; el pecado de San Pablo no lo desespera, porque reconoce que la misericordia de Dios es más grande que su pecado y lo que podría ser motivo de desesperación, es fuente de alegría, por eso San Pablo lo único que hace, es ser agradecido con Dios. Se nos invita a cada uno de nosotros a ser agradecidos con Dios y mantenernos en una constante acción de gracias porque si le pedimos perdón a Dios, él nos perdona. Evangelio San Lucas 15, 1-32 En el Evangelio del día de hoy se nos muestran tres parábolas que Jesús les dice a los fariseos y a los escribas, ya que ellos no podían entender porque Jesús recibía a los pecadores y compartía con ellos su vida, por eso Jesús de una manera muy inteligente les comparte estas tres parábolas sobre la misericordia de Dios. 1).- Jesús les cuenta la historia de un pastor que tiene cien ovejas y un día pierde una de ellas y deja las 99 y va en busca de la perdida, cuando la encuentra se alegra y hace fiesta y dice Jesús, “Yo les aseguro que también en el cielo habrá más alegría por un pecador que se arrepiente que por 99 justos que no necesitan arrepentirse”. 2).- La segunda parábola es sobre una señora que tiene 10 monedas y un día pierde una, revuelve toda la casa y cuando la encuentra hace fiesta… 3).- La tercera parábola es sobre el hijo prodigo. Esta es una historia común y corriente donde tú y yo encajamos muy bien. Se nos dice que un Padre tenía 2 hijos y el hijo menor le dijo a su padre, Padre dame la herencia que me corresponde; en otras palabras, ya me canse de estar en tu casa, quiero hacer mi vida… Cuantas veces tu y yo le hemos dicho lo mismo a Dios, no quiero venir a Misa, no quiero cumplir tus mandamientos, déjame hacer lo que yo quiero y fue el momento en que nos fuimos alejando de Dios, nos fuimos prostituyendo hasta llegar a lo más bajo. Se nos dice que este muchacho después que le dieron la herencia se fue a un país lejano donde malgasto el dinero hasta que quedo solo y desamparado, sintiendo la necesidad de comer; se puso a trabajar en un chiquero de puercos. Cuántos de nosotros hemos caído en ese chiquero de puercos, y cuántos de nosotros nos hemos levantado. Se nos dice que este muchacho estaba en esa situación cuando se puso a pensar y dijo: “Cuantos trabajadores en la casa de mi padre tienen pan de sobra y yo aquí me muero de hambre, me levantare iré a mi padre y le diré: “Padre he pecado contra el cielo y contra ti ya no merezco llamarme hijo tuyo recibirme como a uno de tus trabajadores”. En el día de hoy Dios te da la oportunidad de levantarte de que vallas en busca del sacerdote y te confieses y le digas a Dios que has pecado, pero que de hoy en adelante deseas ser diferente. Mientras tanto el padre de este muchacho todos los días subía a una montañita y esperaba a su hijo, así como Dios te ha esperado a ti y a mí; un año u otro año y todavía No nos atrevemos a regresar a la casa del padre. Un día este Padre se pone en camino para ir al lugar donde esperaba todos los días a su hijo, cuando a lo lejos divisa una silueta no puede distinguirlo, pero sabe que es su hijo y empieza a caminar más aprisa y cuando el hijo lo encuentra, aquel padre enternecido lo cubre de besos y aquel muchacho lo que había preparado para decirle a su padre medio se le olvida y empieza a decirle; Padre he pecado contra el cielo y contra ti no merezco llamarme hijo tuyo, pero aquel Padre ni le hizo caso ya que estaba emocionado y le puso un anillo y mando matar al becerro gordo y dice; comamos y hagamos fiesta porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y lo hemos encontrado y empezó el banquete. Nuestro Señor Jesucristo nos quiere hacer ver con esas parábolas de la oveja perdida y del hijo perdido, cómo es el perdón y la misericordia de Dios Padre. Son ¡tan grandes! ¡Tan grandes! que los hombres no somos capaces de comprenderlas. Como no la comprendía el hermano mayor del hijo pródigo, el cual quería justicia, no misericordia.
En el día de hoy te pregunto tu donde te encuentras, dentro de la casa del padre o fuera de la casa y si te encuentras fuera qué esperas para regresar. |
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Noticias de RM Houston |
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Vivir según la lógica de Dios |
Hace ya algunas semanas que S.S. el Papa Benedicto XVI hizo un comentario al pasaje del Evangelio en donde el Señor nos invita a procurarnos un tesoro en el Cielo, y no en la tierra donde hay la posibilidad de que lo roben. Afirmó el Papa que “el cristiano debe vivir de acuerdo a la lógica de Dios, que es la lógica del amor que invita a usar las cosas sin egoísmo y sin "sed de dominio", viviendo la esperanza y la vigilancia ante la venida del Señor”. Ante un tipo de discriminación, muy en boga en nuestros días, el Papa nos previene: este tipo de discriminación es el de valorar más las cosas terrenales que a las mismas personas. No se trata, dijo el Pontífice, de que nos desinteresemos de las cosas del mundo, sino de ponerlas en el lugar que verdaderamente les corresponde, nunca preocuparnos o perder la paz interior y exterior, la paz propia y la de los nuestros, inútilmente por estas cosas perecederas. Las personas, por la dignidad que tienen, valen mucho más que cualquier posesión terrenal. |
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LA VIDA ES CORTA, MUY CORTA |
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Todos sabemos o por lomenos asi lo pecibimos, que la vida es corta, que pasa volando, que es breve, quizá los jóvenes, puedan contradecirnos o mejor dicho afirmar que la vida es un camino largao, muy largo… o al menos ellos que es larga. Pero a medida que pasan los años vamos cambiando de opinión, va penetrando en nuestra mente la irrefutable realidad de que los años pasan, vuelan y lo que es peor, aunque uno así lo quiera, no retornan jamás.
Cuando nos convertimos en abuelitos por primera vez, es una emoción que tiene un sabor agridulce dulce por esa vida que es como continuación de la nuestra, nuestro nieto, agrio por lo de abuelo como dicen algunos; pero cuando se os dice con ternura ABUELITO; pues allí todo cambia, porque la ternura, el buen trato la dulzura no acepta rechazo en ningún leguaje ni en ninguna cultura. |
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Amemos Nuestra Iglesia Católica |
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La Iglesia, contrario al pensar, suponer y sentir de muchos, no ha nacido de los Evangelios, ni algo así, como una prolongación o extensión de las primitivas reuniones de cristianos. Lo que si es cierto es que los Evangelios fueron redactados mucho tiempo después del nacimiento de la Iglesia. Y por esto los Evangelios son una consecuencia lógica de la existencia de la Iglesia. Lo contrario no es la realidad; y así lo expresa el Arzobispo Fulton Sheen, cuando en su forma particular de expresión dice: "Fue el Nuevo Testamento lo que salió de la Iglesia, y no la Iglesia lo que salió del Nuevo Testamento". |
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